No me asusta ese pedal
has de saber que mis codos gastados
no son de haber estado siempre parado
he caído derrotado.
No me asusta el equilibrio
aunque nunca lo supìste
he sabido disimular mi tambaleo crónico
cuando eran mías tus manos.
Son las ruedas quizás altas
y los frenos no me alcanzan
la cadena me hace ruido
y el asiento se me baja.
Mis reflejos nunca fallan
si el manubrio se desarma
voy viajando a toda marcha
hasta tu alma, hasta tu alma.
A+
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